La Policía provincial será sometida a un “escaneo” a fondo para detectar si hay celulas del narcotráfico que operan al amparo que ofrece el uniforme de la institución, tal como lo hacía un oficial subayudante que fue descubierto el miércoles a la madrugada en la zona de Puerto González (Itatí) con casi 57 kilos de marihuana en un patrullero de la División Policía Rural e Islas (Priar). Este hecho, que quedó al desnudo por un procedimiento de la Gendarmería Nacional, puso en alerta a las autoridades que ordenaron una minuciosa investigación para determinar hasta dónde llega la contaminación de la Fuerza.
El ministro de Gobierno y Justicia, Walter Insaurralde reiteró su esperanza de que el caso del narco-policía “sea un hecho aislado”, pero aclaró que no se quedarán tranquilos hasta sacarse todas las dudas. “La tarea no está terminada, seguimos implementando todo lo que esté a nuestro alcance para combatir el narcotráfico y dentro de nuestra hipótesis de trabajo no descartamos la existencia de una banda que actúe dentro de la Fuerza”, señaló el funcionario.
En ese sentido adelantó que “no habrá concesiones con los policías corruptos que no cumplen con su deber”.
A todo esto, ayer trascendió que fueron detenidos preventivamente un cabo y un sargento que también prestan servicio en el Priar de San Luis del Palmar y que se encontraban de guardia la noche en que fue apresado el narco-policía.
Según fuentes de la Justicia Federal, además se secuestró el libro de guardia de la Policía Rural (Priar) para investigar las ultimas anotaciones realizadas y también secuestraron la hoja de ruta del recorrido del patrullero para saber por dónde presuntamente circuló esa noche. Se hicieron averiguaciones respecto a la actividad que debía realizar tanto el policía implicado como el móvil de la repartición.
Los investigadores apuntan a determinar si fue un hecho aislado o por el contrario si se trata de un banda que opera en las sombras con el resguardo de la institución policial.
El tráfico de estupefaciente fue descubierto por personal del Escuadrón 48 “Corrientes” de la Gendarmería Nacional. Según informó el jefe de la guarnición, comandante principal Sergio Aníbal Moyano hace más de un mes y medio venían siguiendo una pista sobre un corredor en Puerto González por donde se filtraba la marihuana ingresada desde el Paraguay. Así fue como detuvieron al oficial subayudante que se movilizaba en un patrullero (Toyota Hilux) de la Policía provincial en compañía de dos civiles.
El oficial detenido, identificado como Rodrigo Sosa, estaba vestido con uniforme y llevaba su pistola reglamentaria. Tiene tres años de antiguedad y reviste en la Policía Rural e Islas de San Luis del Palmar, cuyo jefe fue pasado a disponbilidad.
Ayer, además detuvieron preventivamente a otros dos efectivos de esa repartición.
A todo esto, Sosa y los dos civiles -cuya identidad no trascendió- fueron notificados en sede judicial de los cargos en su contra, pero aún no declararon. La Jefatura de Policía, que habitualmente distribuye un parte de prensa, no brindó información sobre lo sucedido.
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