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15/01/2021 | 19:29hs

- MUNDO

El extraño caso de la familia que no tiene huellas dactilares

La mutación genética que afecta al abuelo, al padre y al hijo de una familia de Bangladesh se llama adermatoglifia. Las complicaciones para tramitar un documento de identidad y hasta un carné de conducir

Apu tiene 22 años y vive con su familia en una aldea en el distrito norte de Rajshahi (Bangladesh). Trabajaba como asistente médico hasta hace poco, en tanto que su padre y su abuelo eran agricultores.

Hasta acá, la historia de estos hombres unidos por lazos familiares parece de lo más corriente, pero no lo es tanto: los tres sufren de una mutación genética que “borra” las huellas dactilares.

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Para el abuelo de Apu quizás esto no haya representado un problema pero la ausencia de los pequeños surcos que giran alrededor de las yemas de los dedos –los dermatoglifos–, sí puede suponerlo en estos tiempos.

Resulta que esos datos biométricos en la actualidad son clave para identificar las personas. Los usamos para pasar por los aeropuertos hasta votar y abrir los teléfonos inteligentes, entre otras acciones.

En 2008, cuando Apu era niño, Bangladesh introdujo una tarjeta de identidad nacional para todos los adultos y la base de datos requería una huella del pulgar. 

Los funcionarios, confundidos, no sabían si emitirle una tarjeta al padre de Apu, Amal Sarker. Finalmente recibió una tarjeta con el sello "sin huella digital", consigna el portal de la BBC.

Después de varios intentos, Amal logró conseguir un pasaporte mostrando un certificado de una junta médica, aunque nunca lo usó.

En cambio, no pudo tramitar un carné de conductor y, pese a explicar su problema, ya lo multaron por manejar su motocicleta sin licencia. "Pasé el examen, pero no me la dieron porque no tenía una huella digital", explicó. 

La mutación que afecta a Amal y a Apu se llama adermatoglifia. Se dio a conocer ampliamente en 2007 cuando Peter Itin, un dermatólogo suizo, fue contactado por una mujer de su país que tenía problemas entrando a los Estados Unidos.

Su cara correspondía a la foto de su pasaporte, pero los agentes de inmigración no podían registrar sus huellas dactilares. No tenía. 

Tras examinarlo, el profesor Itin encontró que la mujer y ocho miembros de su familia sufrían una rara condición, con las yemas de los dedos planas y un número reducido de glándulas sudoríparas en las manos.

 




Link:
https://www.radiosudamericana.com/noticia/243407_el_extraño_caso_de_la_familia_que_no_tiene_huellas_dactilares.htm




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