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El Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) presentó su Informe Económico y Social de Noviembre, y confirmó que la inflación continúa estable por "encima del 2% mientras se profundiza la crisis alimentaria y cae el consumo". El presidente del organismo, Germán Romero, habló con Canal 5TV y advirtió que “alimentarse dejó de ser una obviedad para miles de familias”.
El Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) dio a conocer su informe mensual correspondiente a noviembre de 2025, que muestra una inflación del 2,4%, apenas por encima del 2,3% registrado en octubre. Aunque la variación es leve, el organismo advirtió que el índice no logra perforar nuevamente el piso del 2%, incluso en un contexto de consumo debilitado y actividad comercial en retracción.
En diálogo con Canal 5TV, el presidente del IETSE, Germán Romero, explicó que la dinámica de precios continúa siendo “resistente a la baja”, con especial presión en el rubro Alimentos y Bebidas sin Alcohol, que aumentó 2,6% impulsado por una suba superior al 10% en la carne vacuna y un incremento del 6% en frutas y verduras.
Romero señaló que “los alimentos siguen ajustando por encima del promedio general, y eso tiene un impacto directo y crítico en los hogares de menores ingresos”.
El informe agrega que la Canasta Básica Alimentaria también subió 2,6% y que los aumentos del transporte urbano, el agua y la electricidad, de entre el 3% y el 4%, sumaron presión al índice general.
No obstante, remarcaron que el rubro Vivienda, Agua, Electricidad y Otros Combustibles continúa subrepresentado en las estadísticas, un aspecto que, según indicó, “el INDEC deberá revisar en su próxima actualización metodológica, porque la incidencia real en el presupuesto familiar es bastante mayor”.
El IETSE relevó 2.500 hogares en Córdoba y los resultados muestran un cuadro social crítico:
Entre quienes sí llegaron a cubrirla, el 72% dependió de asistencia estatal (AUH, Tarjeta Alimentar u otros programas).
Romero definió el panorama como “alarmante”, y subrayó que “la alimentación en Argentina está sostenida por deuda, fiado o asistencia. La vulnerabilidad estructural se profundiza mes a mes”.
Además, el 89,2% de los hogares debió financiar alimentos, ya sea con tarjeta de crédito (41,4%), al fiado (37,7%) o con dinero prestado (10,1%). Solo el 9,8% pudo comprar alimentos sin financiación.
“Cuando la comida depende de deuda, la situación deja de ser coyuntural para transformarse en estructural”, remarcó el titular del IETSE.
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En materia comercial, el informe reveló que las ventas minoristas cayeron 9,2% interanual en noviembre, y que el acumulado enero–noviembre muestra un desplome del 21,9% respecto del mismo período de 2024.
Según Romero, el retroceso es consecuencia directa de que “los salarios corrieron todo el año por detrás de la inflación, deteriorando completamente el poder de compra y empujando al comercio a uno de los peores períodos de la última década”.
